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¿Tienes un bultito en la encía que supura? Podría ser una fístula dental y es más grave de lo que crees

¿Te ha aparecido una especie de granito o bolita en la encía que supura de vez en cuando? ¿Notas una pequeña protuberancia indolora cerca de un diente que no te molesta, pero no desaparece? Atención, podrías tener una fístula dental. Y aunque no duela, eso no significa que puedas ignorarla.

En Clínica Boquera, en Premià de Mar, vemos con frecuencia pacientes que llegan pensando que tienen un simple “grano en la encía”, cuando en realidad lo que tienen es el signo de un problema mucho más profundo: una infección que ha formado un túnel desde el diente hasta el exterior.

¿Qué es una fístula dental y por qué aparece?

Una fístula dental es un pequeño canal que se forma en el tejido blando para drenar pus desde una infección profunda en el diente o en el hueso hacia el exterior de la encía. Es, básicamente, la forma que tiene el cuerpo de aliviar la presión provocada por una infección que no ha sido tratada.

Normalmente, aparece como una bolita blanca, amarillenta o rojiza, a veces con un pequeño orificio, que supura líquido con mal sabor. Suele estar cerca de un diente con caries, con un tratamiento de conducto antiguo o que ha sufrido un golpe en el pasado.

¿Qué la causa exactamente?

Estas son las principales causas que pueden provocar la aparición de una fístula dental:

  • Infección pulpar avanzada (cuando una caries llega al nervio)
  • Necrosis pulpar silenciosa (el nervio muere sin dolor)
  • Fractura radicular o fisuras en la raíz del diente
  • Fracaso de endodoncias antiguas mal selladas
  • Periodontitis severa con bolsas profundas

En cualquiera de estos casos, las bacterias se abren paso hacia el hueso, creando una acumulación de pus. Si no se trata a tiempo, esa presión busca salida y termina perforando tejidos blandos, formando una fístula.

¿Cómo reconocer una fístula dental en casa?

Lo complicado de las fístulas es que, en muchos casos, no duelen. El pus se drena y la presión desaparece, engañándote. Pero hay señales claras que debes tener en cuenta:

  1. Bultito o grano persistente en la encía, que aparece y desaparece
  2. Supuración espontánea de líquido amarillento o con sabor amargo
  3. Hinchazón leve cerca del diente afectado
  4. Diente oscurecido (más grisáceo o amarillento que el resto)
  5. Mal aliento o mal sabor constante
  6. Ligera molestia al morder, aunque sin dolor agudo

¿Y si no me duele? ¿Puede desaparecer sola?

Rotundamente, no. Una fístula puede cerrarse temporalmente, pero si no se trata la causa que la origina, volverá a aparecer… y peor. La infección puede avanzar al hueso, a otros dientes o incluso generar un absceso mayor.

¿Cómo diagnosticamos una fístula dental en Clínica Boquera?

En Premià de Mar, disponemos de tecnología de diagnóstico por imagen y un protocolo clínico que nos permite identificar rápidamente el origen de la fístula:

1. Exploración visual y palpación

Observamos el punto de drenaje y buscamos signos inflamatorios o zonas de tejido dañado.

2. Radiografía periapical o panorámica

Nos permite ver la raíz del diente, lesiones óseas, quistes o fracturas que puedan estar ocultas.

3. Test de vitalidad pulpar

Con calor o frío, determinamos si el nervio aún responde o si está necrosado.

4. Pruebas de movilidad y percusión

Analizamos si el diente está afectado estructuralmente o si hay signos de periodontitis.

¿Cómo se trata una fístula dental?

El objetivo principal del tratamiento es eliminar el foco de infección que está generando la fístula. Nunca se trata solo de “quitar el granito”. El plan dependerá del origen:

1. Endodoncia (tratamiento de conducto)

Si el diente aún puede salvarse, se limpia el interior de las raíces y se sella para evitar nuevas filtraciones bacterianas.

2. Reendodoncia

En casos donde ya hubo una endodoncia previa, puede ser necesario repetirla con técnicas más avanzadas (microscopía, ultrasonido…)

3. Cirugía apical

Si el acceso convencional no es viable, se realiza una pequeña cirugía para eliminar el extremo de la raíz y el tejido infectado.

4. Extracción dental

Cuando el diente está muy destruido, fracturado o no se puede recuperar, se extrae y se planifica una solución de reemplazo (implante, puente…).

5. Tratamiento periodontal

Si la fístula es de origen gingival, se realiza limpieza profunda, curetaje o cirugía periodontal según el caso.

¿Qué pasa si no se trata una fístula a tiempo?

Ignorarla puede desencadenar:

  • Pérdida del diente afectado
  • Daño óseo irreversible en la mandíbula
  • Infección diseminada a otros tejidos (incluso riesgo de celulitis facial)
  • Molestias crónicas como halitosis, sabor metálico o ganglios inflamados

¿Cómo prevenir la aparición de fístulas dentales?

Estas recomendaciones pueden marcar la diferencia:

  1. Revisiones periódicas cada 6 meses. Aunque no notes nada raro.
  2. Tratar las caries a tiempo. Una simple caries puede terminar en una infección profunda.
  3. Control del bruxismo. Apretar los dientes puede fracturar raíces o desgastar piezas sin darte cuenta.
  4. Buena higiene interdental. Usa hilo dental o cepillos interproximales.
  5. Consultar ante cualquier bolita, supuración o cambio de color en tus encías o dientes.

Recuerda que en Clínica Boquera, estamos aquí para ayudarte a prevenir lo invisible y cuidar tu salud bucal a largo plazo. Porque a veces, un simple granito en la encía es la señal de que algo más serio está ocurriendo bajo la superficie.

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¿Te podemos ayudar?

Estamos abiertos para ti y tenemos la clínica dental en Premià de Mar disponible para solucionar cualquier problema bucodental que pueda ocurrir.